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La Coctelera

16 Febrero 2009

Normalmente en mi trabajo debo ir bien vestida, y bastante clásica, porque visito muchas oficinas públicas y privadas, acompaño clientes, recibo o soy reicibida por ejecutivos... En fin, toda la parafernalia que ya os imaginaréis.

Pero de vez en cuando tengo un día sin reuniones ni salidas, un día reservado a trabajo de despacho, a poner al día todos los escritos que inevitablemente quedan pendientes en el frenético ir y venir del día a día. En esos días de encierro frente al ordenador, de lo primero que me libro es de etiquetas y formalidades. Como hoy lunes, que me he pasado el día entero en el despacho, adelantando faena (Y vaya si he adelantado!) y sin ver a nadie más que a mis compis. Para esta ocasión, nada de etiquetas, comodidad ante todo. Y así he ido , con mis más gastados y queridos pantalones, y mi más cómodo e inaceptable - desde el punto de vista formalista y rígido de la etiqueta - jersey de lana, poco visual pero tremendamente cómodo y calentito, que hoy hacía freski...

16 Febrero 2009

Mi hermaniki Mapi

16 feb 09 Autor: Glam Ana En: It,s my life

De niña, siempre quise tener una hermanita con la que jugar, me sentía muy sola. Mis padres pasaban mucho tiempo fuera de casa atendiendo la empresa familiar, y hubiera dado cualquier cosa porque una hermana más pequeña me hiciera compañía en los juegos y en todo lo demás.

Tuve que soportar una infancia solitaria, sin que mis padres cumplieran ese deseo de una hermanita que les pedía a los reyes cada año, y en cambio después, cuando ya no lo esperaba ni lo deseaba ni tan siquiera pensaba en ello, hale, tenemos bebé!!! Y claro como la mayor ya es muy mayor y responsable, pues venga, a cuidar de la mocosa, que tiene que colaborar, Jo! Lo que llegó a fastidiarme esta cría!!

Y sin embargo ahora, a sus dieciséis añitos, no la cambiaría por nada del mundo. La he hecho casi tanto de madre como de hermana (Esto reconocido por mi madre), y estoy súper orgullosa de ella, de lo guapa y lista y buena estudiante que és. Y ya sin más preámbulo, aquí la tenéis:

16 Febrero 2009

Dora entró a trabajar hace poco tiempo con nosotros, y con muy mal pie. Vino a sustituir a una compañera muy querida de todos que se marchaba siguiendo a su marido funcionario a un nuevo destino en Andalucía. Nos costó aceptar que Dora ocupara su lugar, se sentara a su mesa, y manejara sus asuntos, nos costó muchísimo. La timidez de Dora tampoco ayudaba en la labor, se notaba ajena al grupo, excluída, pero en vez de hacer esfuerzos por integrarse, se encerró en sí misma, aislándose aún más. La cosa no pintaba bien, y Teresa, nuestra jefa, reunió a todo el departamento y puso las cartas boca arriba. Porque en realidad nada había ocurrido, era un caso claro de falta de comunicación. Todos pusimos más cuidado en nuestra actitud, la cosa mejoró, y poquito a poco Dora se fue ganando sus sitio, haciéndose un huequecito en la empresa y por supuesto también en nuestros corazones.

Dora es una chica que puede ir muy clásica un día y súper extravagante al siguiente, sus combinaciones de prendas y colores pueden parecer estrambóticas a veces, pero a mí se me antojan más bien arriesgadas. Nunca indiferentes, en todo caso. Y eso hablando de moda y estilo es lo mejor que se puede decir. Ojalá yo fuera tan atrevida como ella!

Así es como Dora vestía hoy, combinando el fino suéter gris con vaqueros en el mismo tono y bailarinas, y llevando por encima, en forma de camisola, un minivestido malva ceñido con cinturón. Un modelo atrevido sin duda. Pero le sienta bien. Claro que con su cuerpecito es fácil que casi todo siente bien...

13 Febrero 2009

Quería hablaros también de Teresa, que es mi jefa inmediata desde hace tres años. Yo buscaba trabajo por aquí, por la comarca, y ya estaba desesperada temiéndome que no encontraría nada que no fuera en Barcelona, lo que implica un desplazamiento de más de una hora a la ida y otro tanto a la vuelta, más el gasto del transporte... Mi novio conocía al jefe de Teresa, Albert, de hacía tiempo, y, sabiendo que siempre necesitaba "sangre nueva" para su despacho, me propuso sin contar conmigo, y él aceptó. Me molestó que mi novio no me hubiera comentado nada, y Albert aceptó sin demasiadas ganas, por compromiso, pues sabía que yo no tenía experiencia. Peor comienzo imposible...

Tuve muchísima suerte de caer en el departamento que dirige Teresa. Con mi absoluta inexperiencia y mi cara de pardilla en alguna otra sección se me hubieran comido cruda. Sin embargo, con Teresa todo ha ido como la seda. Las dos nos hemos adaptado muy bien la una a la otra, he aprendido bajo su dirección todos los trucos del oficio (Al menos, los principales...), y ella ha aceptado mis limitaciones como errores a corregir y no como barreras para progresar. Trabajamos bien juntas, y en cuanto a ambiente laboral no cambiaría esto por nada.

Teresa es, además de mi jefa, uno de mis espejos, una de mis referencias, en cuanto a estilo se refiere. Es una mujer atractiva, que sin ser espectacular ni llamar demasiado la atención, tiene el suficiente estilo y la personalidad lo bastante marcada como para distanciarse de la mayoría, sin perder la discrección ni el buen gusto. Próxima a la cincuentena (Cómo odia que diga eso, está bien, lo dejaremos en algo parecido a "bien entrada en la cuarentena") no ha dejado nunca que su edad la limite, antes al contrario, se conoce ya lo bastante bien como para poner a su servicio las características físicas que no puede modificar, realzando lo realzable y ocultando en la medida de lo posible los defectos. Me gusta que sea atrevida cuando hay que serlo, y una maestra de lo clásico cuando conviene, que en nuestro trabajo, la verdad sea dicha, es casi siempre. Yo a su edad, quiero ser como ella... Bueno, y aquí os la presento (con su permiso, ¿eh?, que no necesito ocultarle mis intenciones, ella es lo bastante lanzada para no importarle salir publicada en un blog)

13 Febrero 2009

Como aficionada a la moda que soy, y como persona tremendamente curiosa que soy aún más, siempre me fijo por la calle en las demás chicas y mujeres, en cómo van vestidas, en sus poses, actitudes, modos, gestos y maneras. Intento, más allá de estar al día de las tendencias dominantes de cada temporada, ver algo más allá, extraer la esencia de cada persona, de cada estilo. Porque por más que digan y repitan que lo importante es el interior, que no lo discutiré, es el exterior lo primero que se ve, y lo que marca en cierto aspecto las posteriores relaciones que tendrán los demás contigo. Sin hipocresías, ¿quíén no se ha alejado de alguien por su aspecto inadecuado o su poca higiene personal, sin darle siquiera la oportunidad de explicarse y de conocerle? Todas hemos caído en eso.

Aparte de conclusiones filosóficas, me gusta, claro, la moda en su sentido puramente estético. Me gusta el "Street Style", esas páginas y blogs que tratan de captar la moda auténtica, las prendas usadas por las mujeres reales en sus quehaceres diarios. De ahí, claro, se entresaca la tendencia, lo novedoso, la excepción a la regla genérica de lo comercial. No se trata de encontrar prendas innovadoras, no, que todo el mundo sabe que nadie con una economía normal puede comprar nada que no sea pret-a-porter, sino más bien ver la combinación creativa, el colorido espectacular, la innovación más en el modo de llevar las prendas que en las prendas que se llevan... Detectar la excepción y convertirla en regla de la siguiente temporada es trabajo de los creativos a partir del material aportado por los cazadores de tendencias. Yo, ajena a unos y a otros, miro, aprendo, y hago mis pinitos como coolhunter sacando fotografías.

Así que ya sabes, si ves que alguien te saca fotos de manera más o menos discreta mientras caminas, o más descaradamente, se te acerca en plena calle cámara digital en mano y te pide que poses allí mismo, con tu cara de sorpresa sobre la pared grafiteada, tranquila, no es un maníaco peligroso, sino más bien un coolhunter que se ha fijado en tí, a lo mejor incluso soy yo misma, aunque aún me cuesta echarle descaro a esto, aún tengo cierto miedo a la reacción de los demás. Alguna vez lo he hecho, pero casi siempre saco fotos de lejos y procurando que la interesada no lo note en absoluto. Aquí os pongo un ejemplo, una fotografía que tomé este lunes pasado, la chica del abrigo verde. Me llamó la atención nada más verla, ese colorido, esa combinación arriesgada, esa mirada algo triste también. Pensado y hecho, le saqué esta foto, que ahora comparto aquí. Si se ve a sí misma, espero que no se moleste. Está marcando tendencia!!

13 Febrero 2009

Creo que sí. Creo que me irá bien para expresarme, para sacar afuera los mil venenos que me corroen el alma. Escribía notas en post-its y los tiraba apenas escritos. Emborronaba párrafos en libretas y las quemaba puntualmente cada año por San Juan. Nada en mí permanecía, más que la necesidad de expresarme, de escribir como cura, como desahogo, como terapia.

Y ahora quiero que esto permanezca, aunque, de hecho, incoherente y dual como soy, sé que lo que digo es un contrasentido, pues ésta es la segunda versión de este blog. Ya una vez lo borré todo. Aunque, ahora, estoy bastante decidida. Quiero conservarlo. Si una sola persona me contesta, ya me sentiré obligada a conservar su comentario, algo ajeno a mí misma, a ese espacio íntimo y neurótico de mis pensamientos.

Soy una chica muy normal, y a la vez tremendamente particular. Como todas, claro. Me gustan mucho desde siempre la moda y el diseño pero no pude estudiar nada de eso, ni dedicarme a ello de ningún modo que no fuera un hobby. Por presiones familiares estudié Derecho, y a eso me dedico, intento progresar en una asesoría jurídica, la nñas grande de esta ciudad pequeña y provinciana donde vivo. El trabajo en el sector es una verdadera mierda, lo digo como lo siento. Sin apenas sueldo fijo, trabajando a comisión, como si fuera freelance, pagándome yo los impuestos, sin horarios ni jornadas definidas... No era esto lo que yo esperaba cuando era fan de Ally McBeal!! Me fastidia mucho que los que me impidieron estudiar lo que quería ahora se encojan de hombros. Y aún debo dar gracias, que la mayoría de mis compañeras de facultad están en el paro o con asquerosos contratos de colaborador externo sin sueldo alguno y compitiendo con pasantes aún no licenciados dispuestos a hacer lo mismo que ellas sin cobrar. Bueno, mejor lo dejo aquí, que el tema del trabajo, lo habréis notado, me saca bastante de quicio.

¿Que más queréis saber? No sé bién qué contaros. Tengo novio, un hombre mucho mayor que yo, divorciado y con tres hijos. Es una relación muy problemática y no sé si llegará a algún sitio. Aunque sé que le quiero, tengo dudas de que vayamos a pasar la vida juntos. Pero soy muy insegura, tengo pánico a estar sola, y es un buen hombre, y no quiero dejarle... Y en eso llevamos cinco años ya. Por lo demás, bebo bastante más de lo que debería beber, y aunque no me considero alcohólica, sé que me falta muy poco para serlo. No quiero, me horroriza caer al abismo, pero sé que me falta poco. A veces se abre delante mío un pozo sin fondo, y siento vértigo, y tengo que hacer esfuerzos para que no me succione, para no dejarme arrastrar. No sé cómo controlarlo, pero, por favor, no me pidáis que busque ayuda, que no lo voy a hacer.

Como presentación ya está bien, ¿no? Habrá que reservar algo para más adelante. Ahora, supongo, procede quitarse la máscara y presentar la persona que hay detrás de las palabras. Dicho y hecho, esta soy yo.